
Sabemos lo molesto y preocupante que puede ser tener un desconocido o desconocida en casa. Y sabemos que es solo la necesidad el factor que motiva el ingreso de una persona extraña a tu hogar. Muchas pueden ser las complicaciones que puedan ocurrir en este contexto: el abuso de confianza, hábitos que te parezcan inadecuados, el uso que hagan de tus espacios íntimos en el hogar, cuartos y baños, y desde luego que tenga que apoyar a tu ser querido hasta el punto de tocarlo.
Ana, es una mujer de profesión arquitecta, se encuentra en Panamá desde hace dos años gracias a la oferta laboral de una importante firma de construcción. Su madre, Gloria, es un mujer que ronda los 80 años y que durante los últimos 10 años ha presentado cuadros complicados de salud. Lo que inicio con un dolor en el hombro, que según ella era resultado de dormir del lado izquierdo todo el tiempo, termino con un diagnostico de sarcopenia, una enfermedad progresiva y generalizada en el músculo esquelético, caracterizada por la disminución de la fuerza muscular y del rendimiento físico.
Ana tiene dos hermanos, Adolfo un Ingeniero en Sistemas que emigro a Chile en el año 2015 y Roberto un músico residenciado en Lara que vive muy cerca del conservatorio de música y que es maestro de violín para el Sistema Nacional de Orquestas. Adolfo, tiene dos hijas que viven con su abuela Gloria y entre turnos se encargaban de atenderla pero la mayor de ellas, Estefanía, inicio un nuevo empleo y Diana, la menor comenzó estudios de Ingeniería en la Universidad. El tiempo, la atención y el esfuerzo hacia su abuela ha disminuido considerablemente lo que trajo como consecuencia caídas reiteradas.
Preocupada por los incidentes y el peligro que representa para un adulto mayor una caída, Ana, se vio en la necesidad de buscar información que le facilitara brindar la atención correcta a su anciana madre. Investigo en diferente paginas web y consiguió una solución: “Mi mama necesita una enfermera geriátrica en la casa que pueda atenderla de 8:00am a 5:00pm mientras llegan las muchachas a la casa”. Pero una idea le angustiaba: “¿voy a meter gente ajena a la casa?”.
Continuo su búsqueda por varios portales que ofrecen enfermería profesional pero es su hermano Roberto, que le comento que su novia, Erika, tenia su mama bajo el cuidado de una organización de salud que disponía de todos los servicios de un geriátrico pero desde la comodidad del hogar, y lo mejor, los costos eran considerablemente mas bajos que los del mercado. Ana, llega a conocer el perfil de la cuenta en IG de la Organización, los colores y la personalidad del espacio le llamaron la atención pero la cantidad de información que puedo observar en esa cuenta le dio seguridad y decidió contactarlos.
El Centro de Atención Integral al Adulto Mayor, es el nombre de esa organización, concertó una videollamada con el Director General, quien le indico que su madre podría disfrutar de un plan de cuidados integrales que van desde la terapia ocupacional y la fisioterapia hasta la recreación en espacios públicos y privados; podría compartir con otros adultos mayores estimulando su participación activa y siendo monitoreada por profesionales de la salud; ademas de ello, el atención que le darían a Gloria se diseñaría sobre la base de sus diferencias individuales, tomando en cuenta las historia de vida, la historia personal y sus vivencias.
Rápidamente, Ana, llamo sus hermanos y les envió el catalogo de servicios de la organización y la cartilla de presentación del personal de salud que podría atender a su mama. Todos estuvieron de acuerdo en contratar los servicios y Gloria recibió, en una primera cita, la entrevista con el personal del centro, siendo visitada por el mismo Director General, quien le presento a la jefa de enfermeras, que a su vez la llevo con el equipo de médicos especialistas que la chequearon de arriba abajo. Pero Gloria estaba inquieta, era mucha la atención y se preguntaba: “¿Cuanto costara esto?”.
Concretado el inicio de los cuidados en la Casa Hogar para Gloria, que iniciarían la semana próxima, ella no pudo evitar llamar a Ana y le confeso que le parecía un exceso la atención que le estaban dando y lo costoso que saldría eso. Ana, le contesto: “mamá ellos ofrecen un servicio por debajo del mercado y la calidad del personal de salud que trabaja con ellos es altamente profesional”. Gloria, le contesto: “Sí, mija se ve, hasta para la playa me van a llevar el jueves, dígame eso yo que soy de La Guaira y tengo 10 años sin ir al mar”.
