
Un evento sísmico rompe drásticamente con la sensación de seguridad de cualquier persona, pero en la población adulta mayor, el impacto emocional puede ser profundo y silencioso. La pérdida de la rutina, el miedo a las réplicas y la percepción de vulnerabilidad física pueden desencadenar cuadros severos de ansiedad, depresión o estrés postraumático.
Para los familiares y cuidadores, proteger la salud mental de los ancianos en los días y semanas posteriores a un terremoto es tan vital como atender sus necesidades físicas. Aquí te compartimos una guía práctica de acciones esenciales para brindarles contención emocional.
1. Propiciar espacios de escucha sin presiones
Es común querer distraer al adulto mayor para que «no piense en eso», pero evadir el tema puede aumentar su aislamiento.
- Qué hacer: Permite que exprese sus miedos, repita su historia del momento del sismo si lo necesita y valide sus emociones. Frases como «Es completamente normal que tengas miedo» ayudan más que un «No pasa nada». Si prefieren guardar silencio, respeta su espacio, pero acompáñalos físicamente.
2. Restablecer la rutina lo antes posible
La incertidumbre es el mayor enemigo de la estabilidad mental. Las rutinas devuelven la sensación de control sobre el entorno.
- Qué hacer: Intenta mantener fijos los horarios de las comidas, la toma de medicamentos y el descanso. Si el entorno físico cambió o están temporalmente en otro lugar, introduce pequeños hábitos familiares, como tomar el café a la misma hora o realizar una lectura habitual.
3. Limitar la sobreexposición a las noticias
El flujo constante de imágenes de destrucción, reportes de daños y alarmas en la televisión o redes sociales reactiva el trauma y alimenta la ansiedad.
- Qué hacer: Mantente informado tú como cuidador, pero evita que el adulto mayor pase horas frente a las pantallas escuchando noticias trágicas. Opta por espacios de entretenimiento compartido, música suave o conversaciones de otros temas.
4. Fomentar la movilidad y actividades compartidas
El miedo al movimiento por temor a una réplica puede paralizarlos físicamente, lo que deteriora su salud cardiovascular y muscular, afectando también su ánimo.
- Qué hacer: Realiza caminatas cortas tomados de la mano, ejercicios de estiramiento suave o dinámicas manuales grupales. Mantener el cuerpo activo disminuye los niveles de cortisol (la hormona del estrés).
Señales de alerta para buscar ayuda profesional: Si notas cambios drásticos en el apetito, alteraciones persistentes del sueño (insomnio o pesadillas), llanto inconsolable, desorientación inusual o un mutismo prolongado que se extiende por semanas, es momento de consultar con un especialista en psicogeriatría.
Cómo lo hacemos en el Centro de Atención Integral al Adulto Mayor
En nuestro centro entendemos que la salud es un estado de bienestar completo, donde la mente y las emociones juegan un papel fundamental. Tras un evento adverso como un sismo, activamos un protocolo integral de acompañamiento diseñado especialmente para la tercera edad:
- Abordaje Psicoterapéutico Especializado: Nuestro equipo de salud mental realiza valoraciones individuales y terapias grupales de contención, permitiendo que los residentes y asistentes procesen el miedo en un entorno guiado y seguro.
- Terapia Ocupacional y de Relajación: Implementamos sesiones de ejercicios de respiración consciente, musicoterapia y dinámicas cognitivas que ayudan a enfocar la mente en el presente y disminuir la hipervigilancia (el estado de alerta constante).
- Ambiente de Seguridad Resiliente: Reforzamos la confianza de nuestros mayores mostrándoles de forma clara y calmada que están en un espacio protegido, acompañados las 24 horas por profesionales capacitados que saben exactamente cómo actuar, devolviéndoles la paz y la estructura que necesitan.
Cuidar la mente de quienes nos cuidaron es un acto de amor y responsabilidad. En nuestro centro, la reconstrucción del bienestar empieza desde el corazón.
