La sed olvidada

A medida que envejecemos, nuestro cuerpo experimenta una serie de cambios fisiológicos que pueden afectar la forma en que percibimos y respondemos a las necesidades básicas, como la sed. Es común escuchar que las personas mayores no sienten sed con la misma intensidad que los jóvenes, lo que puede llevar a una ingesta insuficiente de líquidos y, en algunos casos, a la deshidratación. Pero, ¿por qué ocurre esto?

Disminución de la sensación de sed

Uno de los principales factores que explican por qué los ancianos no sienten sed con la misma frecuencia es la alteración en los mecanismos reguladores de la sed. Con el paso de los años, el hipotálamo, la región del cerebro responsable de regular la sensación de sed, puede volverse menos sensible a los cambios en los niveles de hidratación del cuerpo. Esto significa que, incluso cuando el cuerpo necesita agua, la señal de sed no se activa con la misma intensidad que en una persona más joven.

Cambios en la función renal

Los riñones también juegan un papel crucial en la regulación de los fluidos corporales. Con la edad, la función renal puede disminuir, lo que reduce la capacidad del cuerpo para conservar agua y equilibrar los electrolitos. Esto puede hacer que los ancianos no perciban la necesidad de beber agua, incluso cuando su cuerpo la requiere.

Factores psicológicos y sociales

Además de los cambios fisiológicos, existen factores psicológicos y sociales que pueden influir en la ingesta de líquidos. Algunos ancianos pueden olvidarse de beber agua debido a problemas de memoria o a la falta de una rutina establecida. Otros pueden evitar beber líquidos para reducir la frecuencia de visitas al baño, especialmente si tienen problemas de movilidad o incontinencia.

Efectos de medicamentos

Muchas personas mayores toman medicamentos de forma regular, y algunos de estos pueden afectar la sensación de sed o aumentar la pérdida de líquidos. Por ejemplo, los diuréticos, comúnmente recetados para tratar la hipertensión, pueden provocar una mayor eliminación de agua a través de la orina, lo que aumenta el riesgo de deshidratación si no se compensa con una adecuada ingesta de líquidos.

Disminución de la masa muscular

El cuerpo humano almacena una gran cantidad de agua en los músculos. Con la edad, la masa muscular tiende a disminuir, lo que reduce la capacidad del cuerpo para retener agua. Esto puede contribuir a que los ancianos no sientan sed, incluso cuando sus niveles de hidratación no son óptimos.

Consecuencias de la falta de hidratación en los ancianos

La deshidratación en las personas mayores puede tener graves consecuencias para la salud. Puede provocar confusión, mareos, caídas, infecciones del tracto urinario e incluso complicaciones más serias, como insuficiencia renal. Por ello, es fundamental que los ancianos y sus cuidadores estén atentos a los signos de deshidratación, como boca seca, piel seca, fatiga y orina oscura.

Recomendaciones para mantener una hidratación adecuada

  • Establecer recordatorios: Utilizar alarmas o notas para recordar beber agua a lo largo del día.
  • Ofrecer variedad: Incluir infusiones, caldos o frutas con alto contenido de agua para hacer más atractiva la hidratación.
  • Monitorear la ingesta: Asegurarse de que los ancianos consuman al menos 1.5 a 2 litros de líquidos al día, a menos que haya contraindicaciones médicas.
  • Consultar al médico: Revisar los medicamentos y condiciones de salud que puedan afectar la hidratación.

La disminución de la sensación de sed en los ancianos es un fenómeno multifactorial que combina cambios fisiológicos, psicológicos y sociales. Es esencial tomar medidas proactivas para garantizar que las personas mayores mantengan una hidratación adecuada y así preservar su salud y bienestar. Nuestro compromiso con la vejez no es solo una responsabilidad comercial sino una oportunidad para construir un envejecimiento más saludable y feliz. Al cuidar de nuestros ancianos, estamos construyendo un mundo mejor para todos. En el Centro de Atención Integral al Adulto Mayor, nuestro objetivo es ofrecerte tranquilidad, seguridad y el mejor cuidado posible. Queremos que tanto tú como tus seres queridos se sientan respaldados en todo momento.


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