
Huele a navidad y con ella las comidas, dulces y emociones que vienen con ella. Y a pesar de ser una época de gozo y fiesta, puede despertar una variedad de emociones en nuestros ancianos. Desde la tristeza, melancolía nostalgia y soledad hasta alegría y esperanza, por ello, es básico comprender y gestionar estas emociones para asegurar un bienestar duradero en estos días.
Ahora, vayamos a describir emociones y situaciones y que traen estas consigo, por ejemplo:
La nostalgia: puede traer recuerdos de seres queridos que ya no están, lo que puede generar tristeza y añoranza.
La soledad: la ausencia de familiares y amigos cercanos puede acentuar sentimientos de soledad, especialmente si viven solos.
Los problemas de salud o limitaciones físicas: pueden dificultar la participación en actividades navideñas y generar frustración en tu ser querido.
Las preocupaciones económicas: aumentan el estrés durante esta época, especialmente si los recursos son limitados.
La presión social: esa idea que las fiestas son para ser feliz y disfrutar puede generar ansiedad en aquellos que no se sienten así, agravando sus condiciones físicas o psicológicas.
Ante esas emociones y esos escenarios queremos presentarte algunas recomendaciones para que puedas gestionar estos contextos, pero atención, nada mejor que el asesoramiento directo de profesionales de la salud física y mental para crear las condiciones óptimas en el tratamiento de estos escenarios. Y aquí vamos con nuestros modestos consejos:
Fomenta la conexión social y organizar reuniones familiares con ambientes cálidos y acogedores donde puedan compartir recuerdos y crear nuevos momentos. Promoviendo la interacción con sus amigos cercanos que les permita combatir algún sentimiento de soledad. Si te encuentras fuera del país regístrala en grupos de interés o actividades sociales que puedan brindarle un sentido de pertenencia.
Crea nuevas tradiciones que ayuden a superar la nostalgia y generar nuevos recuerdos positivos y ayúdala a encontrar alegría en los pequeños detalles de la vida diaria. De igual manera, desarrolla espacios seguros para que expresen sus sentimientos sin juzgarlos, animándolos a compartir recuerdos positivos sobre navidades pasadas. Pero atención, si la tristeza o la ansiedad son intensas, considera la terapia psicológica.
Has que tenga una rutina diaria que le pueda proporcionar estabilidad y seguridad, con ejercicio regular que pueda mejorarle los estados de ánimo y reducir el estrés. Y desde luego, hacer que duerma lo suficiente pues es esencial para mantener el bienestar emocional.
Y por último, una práctica que le permita expresar gratitud. Por ejemplo, llevar un diario de gratitud, anotando las cosas por las que están agradecidos cambiando hacia el enfoque de lo positivo. La meditación puede ayudar a reducir el estrés y aumentar la conciencia del momento presente.
El Centro de Atención Integral ala Adulto Mayor te ofrece un conjunto de servicios de salud y orientación profesional que podrán serte de mucha ayuda para estas fechas. Para conocer más sobre nuestras actividades y servicios, contáctanos: +584265179300
